Unos particulares recuperan el palacio mudejar de Sancho Ortiz de Matienzo, obra del siglo XV

Matienzo, natural de Villasana y tesorero-presidente de la Casa de Contratación de Sevilla levantó a su costa el Convento de Santa Ana de monjas clarisas

A falta de unos pequeños retoques y labores de limpieza que se están realizando estos días, las obras de recuperación del Palacio de Sancho Ortiz de Matienzo, situado de Villasana de Mena, han quedado prácticamente concluidas en la primera semana de agosto. El coste estimado de las obras es de 123.000 euros.
El palacio de Sancho Ortiz de Matienzo, es un edificio mudéjar del siglo XV, de tres plantas en forma de "L", con elementos de gran interés arquitectónico en ese estilo. Situando en la calle El Medio, se accede también desde la calle Encimera atravesando la Plaza de Santa Ana. La superficie que ocupa el solar es de 270,88 metros cuadrados, siendo de 134,64 metros cuadrados la superficie edificada en planta, los 50,83 metros cuadrados aproximadamente que ocúpale patio y los 85,41 metros cuadrados que ocupa el huerto.
El edificio, que se encontraba parcialmente en ruinas desde que el tejado se vino abajo y con el buena parte de la estructura interior, necesitaba una intervención rápida para evitar un deterioro mayor y su desaparición. En el invierno de 2005 se desprendió la parte superior de un muro de carga que cayo sobre el tejado de la vivienda colindante, arrastrando parte de este y de la estructura hasta la planta baja de la vivienda, que a punto estuvo de sepultar a la propietaria de la misma, Pilar Diez, que se encontraba en ese momento en el edificio.
Este hecho provocó la inmediata reacción del Ayuntamiento que requirió a los propietarios del Palacio el vallado de la zona, consolidar lo que ofreciera más peligro del edificio y apuntalar y apear el resto. Como requerimientos de este tipo ya hizo el Consistorio hace algunos años, sin ningún resultado, en esta ocasión advirtió que si no realizaban de inmediato estas obras de consolidación, lo haría el mismo con cargo a los propietarios. La advertencia, a la vista está, ha dado resultado y de esta manera se ha salvado otro edificio más para el patrimonio de Castilla y León.
Las obras realizadas en este inmueble, declarado Bien de Interés Cultural (BIC), con categoría de Monumento el 7 de noviembre de 1991, tenían como finalidad consolidar el mismo, manteniendo los muros perimetrales existentes, tanto los que forman las fachadas, como los que dan al patio y los medianeros, reparar todas sus faltas o vacíos y reconstruirles hasta la cota de coronación, donde se ha efectuado un zuncho perimetral de hormigón armado, con el objeto de atar los muros del edificio. Toda la reforma se ha hecho con absoluto respeto al volumen aparente y configuración del edificio.
Para la consolidación y conservación del inmueble se ha optado por un sistema estructural, formado por pórticos de madera, independientes de los muros para evitar que se apoyen en ellos puesto que no ofrecían demasiada garantía para soportar las cargas nuevas que se originen, para ello se ha diseñado una estructura formada por pórticos de vigas y pilares de madera.
La consolidación del Palacio, se ha completado con el cierre completo de los huecos de las fachadas con carpinterías de madera y con la cubierta realizada con estructura de madera, pilares y vigas, cabrios, tablazón de tarima de madera vista, poliuretano proyectado, onduline y teja cerámica sobre rastreles de madera tratados. Las plantas han quedado diáfanas, es decir sin ninguna distribución, ni instalaciones, ni acabados; capítulos y partidas que quedan para unas futuras fases, condicionadas con el uso que se le quiera dar al edificio: residencial, como un elemento de hostelería (posada, casa de turismo rural), museo u otras actividades culturales.



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